Simulador de conducción: La nueva forma de aprender a conducir

Un simulador de conducción es una buena herramienta para aprender a conducir en diferentes entornos y condiciones. La principal función que cumplen es ser una primera aproximación a la conducción, intentar simular las diferentes condiciones que se podrían dar a la hora de estar frente al volante. Conoce en qué consisten y cuál es el mejor.

¿Has escuchado hablar de un simulador de conducción? Si bien el término se asocia al mundo de los videojuegos, muchas organizaciones han adoptado estas herramientas para propiciar la enseñanza de una conducción responsable y a la defensiva.

Para que no te queden dudas acerca de este importante recurso, a continuación, aprenderás en qué consisten, sus características y cuál es el mejor simulador de conducción de autos.

¿Qué son los simuladores de conducción?

Son software diseñados para la formación de nuevos conductores mediante la simulación de movimientos que pueden experimentarse en la realidad. Al igual que los simuladores de vuelo, estos programas insertan al estudiante en un entorno virtual que asemeja muchas de las condiciones que se presentan en la conducción real.

De esta manera, puedes estudiar de forma empírica tus habilidades al volante y comprobar el manejo de diferentes variables, como el tiempo de respuesta en situaciones críticas, maniobras de estacionamiento, conducción en entornos dificultosos, entre otras.

Por otro lado, es una poderosa herramienta de concientización. ¿Qué sucede si manejas con unas copas de más o después de haber consumido drogas? Un simulador de conducción de autos puede mostrarte las graves consecuencias.

¿Qué debería tener el mejor simulador de autos?

Gracias a la innovación tecnológica, en el mercado existen varios software -como City Car Driving y DriveSim, por ejemplo- que permiten reproducir virtualmente el manejo cotidiano de un vehículo. Sin embargo, el mejor simulador de conducción debería tener las siguientes características:

Diferentes participantes y flujos de tránsito

Según estimaciones, 5,5 millones de vehículos circulan en Chile. Por lo tanto, un simulador de conducción en donde conduzcas solo en diferentes vías, es muy poco probable que pueda entregarte herramientas efectivas de manejo seguro.

Es por ello, que un software efectivo debe integrar entornos donde puedas convivir con peatones, ciclistas, autos particulares, locomoción pública, vehículos de emergencia, entre otros, los cuales deben demostrar diferentes comportamientos desde pasivos hasta los más agresivos.

Diferentes situaciones climáticas

Es de común consenso que no es lo mismo manejar bajo un cielo despejado, que bajo una fuerte lluvia de invierno. En este último caso, los neumáticos pierden adherencia debido a la humedad del asfalto, por lo que se requieren mayores precauciones al momento de conducir.

Un simulador de conducción tiene que entregar la posibilidad de recrear el manejo en diferentes condiciones climáticas para que puedas afinar tus habilidades.

Diferentes caminos

Chile se caracteriza, porque tiene una gran variedad de condiciones topográficas. Para 2016, la red vial se constituía de 77.801 kilómetros. Lo anterior, significa que existe una diversidad de cruces, rotondas y carreteras donde es necesario saber circular.

Los simuladores de conducción más eficientes integran todos los tipos de caminos para que puedas conocer la manera correcta de transitarlos.

Distintas señales de tránsito

En el país se encuentran señales de tránsito reglamentarias, preventivas e informativas. Conocerlas es una obligación reglamentada por ley. Es por eso que un simulador que no integre todos los tipos de señales presenta una falencia grave, ya que no puedes practicar tu conocimiento acerca de este tipo de reglamentación.

Capacidad de interactuar con los diferentes elementos de un auto

Para realizar una conducción segura, debes saber interactuar con todos los componentes del habitáculo de tu automóvil.

¿Qué quiere decir esto? Poder ajustar bien los espejos retrovisores para disminuir los puntos ciegos, pasar correctamente la caja de cambios, realizar de forma sincronizada los movimientos con los pedales de embrague, freno y acelerador, entre otras actividades.

Para considerar un simulador de autos, lo conveniente es que permita realizar cada uno de los movimientos que involucran el manejo.

La conducción virtual no supera a la real

Ahora bien, por más que estas soluciones tecnológicas posean las más completas funcionalidades, la conducción en un entorno real es la mejor manera de aprender a conducir.

¿Por qué razón? Es difícil (por no decir imposible) considerar todos los factores que involucran el manejo de un vehículo en un entorno virtual. Por tal motivo, un curso de conducción que involucre la teoría y práctica de manejar en contextos urbanos reales es la mejor manera de garantizar un aprendizaje seguro.